Ciudad de Puebla, Pue.- La pesada carga de impuestos y las restricciones planteadas por los importadores originan una disparidad en los precios de las consolas de videojuegos en América Latina con relación a los Estados Unidos, en México se paga hasta tres veces más por un videojuego que en la unión americana. CNN ejemplificó que una consola Xbox 360 cuenta 200 dólares (unos 2 mil 740 pesos), mientras que en la república mexicana se comercializa en el doble, sin contemplar que el poder adquisitivo es muy inferior al que muestran en el vecino país del norte.
Un juego de Wii se puede encontrar en Estados Unidos en unos 20 dólares, mientras que en México el equivalente a 90 dólares (dependiendo el título), en los referente a otras consolas los precios oscilan en los 60 dólares, mientras que en México 90 dólares.
Lo anterior provoca que los videojuegos no sean masivos en América Latina, pues con precios más altos y menos poder adquisitivo son de difícil acceso, digamos un lujo.
Por eso la piratería se ha incrustado de manera importante, además de que existe apenas una simulada acción gubernamental para terminar con esas prácticas de copiar clandestinamente.
Sin duda, los grandes fabricantes han dejado de lado al mercado latinoamericano, es decir no son una prioridad, ya que su volumen de compra es inferior al de Estados Unidos, en donde por volumen los precios son más bajos, en otras palabras, si los importadores vendieran más barato podrían masificar sus productos, la ganancia sería similar.
“Los importadores y distribuidores que traen las consolas prefieren traer pocas y venderlas a altos precios. No los culpo. Importar un mayor número podría abaratar el precio de venta, pero no así las ganancias. Además, esto implicaría un riesgo mucho más grande para el importador, pues necesitaría de un capital más grande, mayores recursos para manejar su stock y más
esfuerzo para las ventas. Por eso hoy es mejor negocio vender consolas a los ricos por el doble de su precio”, relata CNN.
Otra diferencia es la carga de impuestos que se cobran en países de la región, pues además del sobreprecio del importador se le paga al gobierno un impuesto alto por tener este lujo.
Con el avance de la tecnología, los videojuegos pueden descargarse en línea, lo que abaratará los productos al eliminar los intermediarios.
Otra solución a los altos precios sería la instalación de plantas en América Latina, eso abarataría costos de producción y por ende los precios tendrían que bajar, pero nuevamente entra la mano de los importadores.
No es un secreto, los videojuegos en México y en América Latina son para ricos o una clase media (que subsiste), aunque es donde encuentra su lugar la piratería.








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